EQUILIBRIO Y ESTABILIDAD

Como entrenadores constantemente buscamos enseñar y construir herramientas en nuestros deportistas, para que se muevan eficientemente, y logren resolver con éxito las demandas y los requerimientos propios de su deporte. Explicar y enseñar de que manera pueden lograr una ventaja competitiva, utilizando, posicionando y manejando el cuerpo y sus segmentos, puede ser una llave en la mejora de su rendimiento deportivo.

Si hablamos de movimiento, tenemos que tener en cuenta su equilibrio. La condición necesaria para que un cuerpo se encuentre en equilibrio, es que la resultante de las fuerzas externas y sus momentos, sean cero. 

Por ejemplo en un duelo 1 versus 1, cuando un deportista choca contra otro, quien menor fuerza aplique, perderá el equilibrio al recibir una mayor fuerza aplicada por otro. 

Podemos decir, que el término equilibrio es un concepto absoluto, se está o no se está en equilibrio. 

Ahora bien, la estabilidad es un concepto relativo. Se puede estar en equilibrio con menor o mayor estabilidad dependiendo de ciertos factores posicionales que la condicionan. El tal vez, último gol de Messi en el Barcelona (vs Napoli en la UCL) es una demostración clara de esto. Mientras estaba resolviendo la jugada, iba ganando y perdiendo estabilidad acorde a resolverla con la mayor eficiencia posible, evadiendo a los defensores dentro del área e intentando lograr un remate al arco. Finalmente, termina perdiendo el equilibrio, pero ya había logrado mandar la pelota adentro. 

En la dinámica de juego, vamos a ir ajustando distintos factores condicionantes de la estabilidad, y es beneficioso que así lo hagamos, para lograr resolver situaciones de manera exitosa. Por ejemplo:

Achicar o agrandar la base de sustentación: a mayor superficie de la base, mayor estabilidad. Por ende un apoyo bipodal es más estable que uno unipodal. Cuando existen fuerzas desestabilizadoras como muchas veces sucede en el deporte, es posible y útil reducir la base de sustentación y aumentar la estabilidad en la dirección de la fuerza aplicada. Por ejemplo, en un esgrimista que aplicará o recibirá fuerzas en el plano sagital, posicionarse con un pie adelante y uno atrás en este plano, hara que sea más estable para controlar esas fuerzas desestabilizadoras, en esa dirección. A su vez, la base de sustentación quedará reducida en el plano frontal, pero no será lo primordial para sacar ventaja de esa situación. Entonces pierde estabilidad por un lado, el menos trascendental, para ganar por el otro, el que hará la diferencia cuando ataque o se defienda.

Proyectar el centro de gravedad por dentro o fuera de la base de sustentación: La estabilidad está determinada, por la distancia que existe desde la proyección del CG sobre la base de sustentación hasta los límites donde termina esa base. Mientras más alejado esté el límite, mayor estabilidad. Esta distancia cambia según la previsión de la dirección de fuerza que vamos a aplicar o recibir en una situación deportiva.

Pensemos en una posición básica defensiva en básquet o la posición de recepción en voley ante un saque. Ésta es una superficie amplia como base de sustentación, y a su vez si mantenemos la proyección hacia abajo del CG, en el medio de la base, nos mantendremos en una posición muy estable. Ante la incertidumbre, tendemos a posicionarnos lo más estables posibles para reaccionar hacia cualquier dirección. En cambio, ante una acción pre-planificada, al saber cuál será la dirección de fuerza a aplicar, como se da por ejemplo en un sprint de 100 m o una aceleración luego de abrir el juego en fútbol americano, la proyección del centro de gravedad estará más cerca de los límites de la base de sustentación porque sabemos hacia donde vamos o cuál será la acción que vamos a ejecutar. De esta manera, permitimos que el CG se desplace más rápidamente hacia esa dirección, perdiendo el menor tiempo posible en la acción a ejecutar.

Ubicar el centro de gravedad más cerca o más lejos del piso: Conseguimos mayor estabilidad, cuando el CG está más bajo y más cerca de la base de sustentación. Como en el ejemplo de la recepción de Voley o la posición que adoptamos al defender bajando el CG. Cabe aclarar, que un CG excesivamente bajo va a disminuir la capacidad de desplazamiento, al menos de manera explosiva. 

Estas son algunas consideraciones que podemos tener en cuenta a la hora de enseñar a nuestros deportistas como posicionarse, como moverse, como ubicar su cuerpo, como lograr reaccionar y responder con la mayor velocidad posible ante una situación deportiva determinada sacando una ventaja competitiva.